¡Buenos días y feliz semana eléctrica!

Aquí os contamos lo más interesante sobre las noticias con más repercusión de la semana pasada, y hoy queremos empezar felicitando de nuevo a SADECO Córdoba, que ha adquirido la mayor flota de EV80 eléctricos a nivel europeo. Esta genial iniciativa espera reducir en 10 años unas 735 toneladas de CO2 a la atmósfera sustituyendo los antiguos diésel por vehículos 100% eléctricos, que además ofrecen sistemas de ayuda a la conducción y de seguridad.

“Con estas adquisiciones, Córdoba se sitúa a la vanguardia con respecto a los demás ayuntamientos de España y da un paso de gigante en cuanto a electromovilidad en la recogida de residuos urbanos”

Seguimos con otra buena noticia nacional, este semestre la energía termosolar ha logrado récord histórico de generación eléctrica superando los 2.801 gigavatios hora (GWh), marcando un volumen un 19,3% superior a la media histórica según datos ofrecidos por Red Eléctrica Española.

Durante junio la termosolar aportó al sistema energético 775 GWh, un 12% menos que la fotovoltaica, a pesar de que la potencia instalada termosolar es menos de la mitad de la fotovoltaica. Además, estas cifras se han logrado con la misma potencia instalada que en 2013, demostrando una vez más la fiabilidad y eficiencia a largo plazo de las centrales termosolares, algunas de las cuales ya tienen más de 10 años de operación.

En este sentido, la semana pasada anunciábamos que las energías renovables superan ya a los combustibles fósiles en rendimiento energético, es decir, la proporción entre la energía que produce una fuente durante su vida útil, en comparación con la cantidad de energía necesaria para extraerlo es superior en el caso de las energías renovables.

La ratio conocida para estimar el retorno de una inversión en energía (EROI) ha favorecido históricamente a los combustibles fósiles, en el presente (y futuro) es el momento de las fuentes de energía renovables. Anteriormente solo se tenía en cuenta en esta relación la etapa de extracción, no tenían en cuenta la de transformación en combustibles terminados, el último estudio que ha sido elaborado en colaboración con científicos del instituto de investigación de sostenibilidad de la universidad de Leeds (Reino Unido) arroja un poco de luz y pone el foco en las renovables, tratando de dejar fuera de la ecuación la necesidad de desarrollo de las mismas por la lucha contra el calentamiento global.

“Los combustibles fósiles ofrecen un rendimiento cada vez más pobre en relación a la inversión en energía, y la comparación con las fuentes renovables está mucho más nivelada de lo que se creía.”

Por todo esto (y mucho más) no es de extrañar que España sea uno de los países más sostenibles del mundo, ocupando la quinta posición por detrás de Noruega, Suecia, Austria y República Checa.

Obtenemos el quinto puesto gracias al aporte que realizamos al mix energético de energías renovables, la multitud de espacios verdes y la conservación del medio ambiente. En este listado encontramos países como Alemania, Singapur, Australia o Suiza, todos ellos con objetivos definidos en la reducción de emisiones de carbono, urbanismo sostenible, concienciación social y transición energética hacia las fuentes de energía limpias.

También «echamos de menos» en el listado a las potencias económicas globales como Estados Unidos, Japón, China o Rusia, que podrían sin lugar a dudas actuar de una manera más proactiva en la lucha global contra el cambio climático.

Con proactividad nos referimos al desarrollo y puesta en marcha de proyectos tan utópicos como el que descubrimos la semana pasada gracias a investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdalá de Thuwal, en Arabia Saudía, la tecnología verde que produce energía y agua potable al mismo tiempo.

Cualquier proyecto así es una utopía hasta que se hace realidad, el dispositivo consigue la purificación de agua y la producción eléctrica con paneles solares. Dando así, una solución eficiente y sostenible a la creciente demanda energética y de agua limpia. Este innovador sistema de destilación funciona a través de una membrana porosa que separa el agua contaminada de la limpia, empleando el calor producido por los paneles solares para calentar el agua y separarla de los contaminantes.

A parte de los beneficios sociales y tecnológicos, el principal beneficio de este dispositivo es la reducción de costes, ya que ambas tecnologías comparten terreno y sistema de montaje. Abriendo así una ventana a la ingeniería sostenible del futuro.