UniEléctrica

Comienzan en La Arruzafilla las obras de la próxima sede de Unieléctrica

Un edificio inteligente, de más de 3.000 m2 de instalaciones útiles, aprovecha una estructura previa en el plan parcial O1, zona clave de la ‘Nueva Córdoba’. La comercializadora de electricidad proveniente de renovables renueva su compromiso con la ciudad en la que se constituyó. El complejo será sostenible con renovables propias y seguro sanitariamente, con amplios espacios y un sistema de aire biológicamente depurado.

La comercializadora de energías renovables UniEléctrica, fundada en Córdoba y en donde mantiene su sede física y social, ha comenzado las obras para readaptar una estructura previa en la avenida de La Arruzafilla, justo en el plan parcial O1, que destinará a su nueva sede nacional. Se trata de un inmueble que, siguiendo los planos de Fernando Cantarero, se autoabastecerá con energías verdes y tendrá muy en cuenta la seguridad sanitaria, con amplios espacios en las zonas de trabajo y otros mecanismos como su sistema de aire con biodepuración. En concreto, el edificio contará con más de 3.000 metros cuadrados útiles (4.000 si se contabilizan las áreas de aparcamiento y jardines) y servirá para darle un impulso urbanístico y socioeconómico a esta zona de la ciudad, un entorno clave para el desarrollo de la ‘Nueva Córdoba’.

 

 

 

 

 

 

La obra comienza al cumplirse cuatro años justos desde que entrara en servicio la actual sede de UniEléctrica, en la avenida del Brillante, que también rompió moldes en la ciudad gracias a la intervención del mismo arquitecto, Fernando Cantarero, sobre una antigua construcción. “Hace cinco años hicimos un esfuerzo similar con nuestra actual sede en la avenida del Brillante. Pero no nos pesa que nuestros mejores sueños se hayan quedado pequeños en consonancia con el crecimiento de la empresa. Ahora queremos dar otro impulso a la ciudad, a los pies de La Arruzafa, arrimando el hombro cuando más se necesita”, afirma Diego Montes, director gerente de UniEléctrica. Al respecto, hay que recordar que en estos cinco años UniEléctrica ha pasado de tener 14.000 clientes en el 2015, con una facturación bruta de 84,51 millones de euros, a los 130.000 contratos en toda España e incluso entrando en el mercado portugués, con una facturación anual de 440,1 millones de euros de todo el grupo a finales del 2019. En paralelo a este crecimiento, que supera las previsiones más optimistas, ha ido el aumento de la plantilla, a la que se le ha quedado pequeña la sede que entró en servicio en octubre del 2016.

Volviendo al edificio en La Arruzafilla, junto al barrio de San Rafael de la Albaida, las próximas instalaciones centrales de Unieléctrica podrían estar operativas en un año y constarán de sótano, planta baja, dos alturas y un castillete-mirador, todo ello en una de las zonas más privilegiadas de la expansión de la ciudad, el plan parcial Oriente-1 (PP-O1) y por el que, por ejemplo, ya apostó en su día el propio centro Hipercor Ronda de Córdoba en las inmediaciones. Otro aspecto que cuida el proyecto, y que la reciente crisis sanitaria ha hecho imprescindible, es la seguridad biológica de las instalaciones, que como ya se ha comentado tendrán amplios espacios para mantener sobradamente la distancia entre trabajadores y sistemas como el de filtros biológicos del aire, el mismo que emplean los aviones. Más allá, “el edificio quiere ser térmica y energéticamente eficiente hasta aproximarse en lo posible a las emisiones cero de CO2”, explica Fernando Cantarero. Sin embargo, dando una vuelta más de tuerca en este nuevo proyecto “no solo pensamos en la estética. Hemos cuidado mucho el confort de los usuarios, de los trabajadores, el impacto en ese punto respecto a la ciudad…”, afirma el reconocido arquitecto cordobés. Este proyecto de Unieléctrica, que moverá en torno a los 4 millones de euros y no solo ha buscado convertirse en un referente de la ciudad por su singular estética y su condición de edificio inteligente y eficiente, también se plantea como un revulsivo urbanístico, social y económico para este entorno de futuro y a la vez tan unido a la Historia, ubicado a los pies de donde estuvo el palacio en el que los Omeyas, con Abderramán I, abrieron las páginas de mayor esplendor de la ciudad.

Y así se recogió en

Cordópolis, 16 de octubre de 2020