Conceptos técnicos

Potencia contratada

La potencia contratada: es la potencia máxima que se puede consumir de forma simultánea. Por ejemplo, en un hogar donde se tengan encendidos 100 W de iluminación y a la vez 2.000W de la lavadora y otros 1.000W de otros electrodomésticos, se está utilizando una potencia de 3.100 W (3,1kW) por lo que se podrían contratar 3,3 kW. La potencia a contratar es decisión del cliente, según el equipamiento que disponga en su hogar, y teniendo en cuenta las potencias normalizadas disponibles.

Las tarifas reguladas incluyen un “término de potencia”, que se expresa en €/kW/mes. Por ejemplo, con una potencia contratada de 6.6kW se pagarían casi 20€ al mes en concepto de potencia contratada y debemos saber que este concepto se paga aunque el inmueble esté vacío y sin consumo.

En baja tensión, la potencia se controla mediante el ICP (Interruptor de Control de Potencia), que encontramos junto al cuadro general eléctrico del hogar. Este interruptor, también llamado limitador, se desconecta, lo que comúnmente se conocía como “fundirse los plomos”, de forma automática si se supera la potencia contratada.

Para saber qué potencia se tiene contratada, se debe mirar en cualquier factura de electricidad, ahí  se verá la potencia en kW. De cara a buscar un ahorro, se debe saber qué potencia se necesita realmente.