Certificación energética

25 junio, 2014 - 2 minutes read

 

factor energeticoA principios de abril de 2013 se aprueba la reglamentación que regula las necesidades y proceso del certificado de eficiencia energética. Este certificado será estrictamente necesario a partir de junio del 2013 para alquilar, por un tiempo superior a 4 meses, o vender una vivienda, una vez las comunidades autónomas establezcan un órgano competente al respecto.

La certificación de eficiencia energética es un documento que informará de la eficiencia energética de los edificios, es decir, valorarán la eficiencia energética de nuestra vivienda en función de parámetros como el aislamiento de las casas, incluyendo aquí paredes, ventanas, cubierta y suelo, orientación, apertura de huecos y aparatos instalados para conseguir las condiciones de confort y salubridad en el interior de ella.

Las viviendas de nueva construcción ya disponen de dicho certificado, ya que desde 2007 los arquitectos están obligados a cumplir unas condiciones según el Código Técnico de Edificación, Documento Básico HE, que se titula Ahorro de energía.

Dicho certificado obligatorio a partir de junio de 2013 para cualquier gestión de una vivienda tiene una validez de 10 años, por lo que habrá que renovarlo y realizar una comprobación de la eficiencia energética al cabo de dicho periodo.

Los inmuebles que no necesitan el certificado:

  • Edificios y monumentos protegidos oficialmente, en los casos que su cumplimiento suponga una alteración de su aspecto.
  • Aquellos que tienen una función de culto o religiosa.
  • Construcciones de carácter provisional, donde la vida de dicha construcción no supere los 2 años.
  • En el ámbito industrial y agrícola, aquellos que estén destinados a talleres, a procesos de carácter industrial y agrícolas que no sean residenciales.
  • Edificios cuya superficie de envolvente térmica no supere los 50 m2.
  • El precio lo fija el mercado, no es un precio fijo que establece el Gobierno.
  • Para un piso de unos 80 m2 suele ser aproximadamente de 300 €, dependiendo del técnico competente, que debe estar acreditado. Sin embargo, para una vivienda unifamiliar de más de 300 m2 será, normalmente, superior a los 600 €.